Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Cine’

Si existe un personaje atractivo en la historia de la literatura de terror, ese es el Drácula que surgió de la pluma del inquieto Abraham Stoker allá por 1897. Y si existe un medio donde el personaje ha cobrado vida, ese sin duda ha sido el cine, cuyas evoluciones e inclusiones en la cultura popular han ido de la mano y sin duda han sido parejas. Y es que cuando hablamos de Drácula, hablamos de cine.

Ya desde sus inicios Drácula tuvo un carácter marcadamente escenográfico. Ocho días antes de la publicación de la novela, el propio Stoker organizó una especie de lectura dramatizada que fue representada por un grupo de actores en el Teatro del Liceo de Londres, con gran éxito de público. La leyenda del vampiro en el cine comienza con el relato que yo llamo «La película perdida de Drácula»: Cuenta la historia del cine que la primera adaptación oficial cinematográfica de la novela Drácula la realizó un grupo de húngaros en 1921, que se rodó en Berlín y se tituló «Drakula halála» (algo así como «La muerte de Drácula»). Como curiosidad, el guionista de esta película perdida se llamaba Mihály Kertész, que terminó emigrando a Hollywood, se cambió el nombre por Michael Curtiz y acabó dirigiendo «Casablanca», con Humphrey Bogart e Ingrid Bergman. Lo que son las cosas…

En 1922 el cine del Expresionismo alemán nos mostró a Max Schreck interpretando a Graf Orlok (versión de Drácula sin los derechos de la obra, por problemas con los herederos de Stoker) en la película muda «Nosferatu el vampiro», que posiblemente sea la versión más cercana a la obra original. Posteriormente en 1924 se estrenó formalmente como obra de teatro en Londres, y ese guión fue el que la Universal Pictures adaptó a la gran pantalla en 1931 para su versión del vampiro interpretado por el carismático Béla Lugosi; ahora si grabando a fuego y para siempre esa imagen icónica del vampiro en el inconsciente colectivo con su porte aristocrático, su pelo repeinado, y su capa de cuellos de pico.

Saltémonos ahora el desenfreno de décadas posteriores y múltiples adaptaciones, reversiones y rarezas que no vienen al caso, como pueden ser la etapa de la Hammer Films (que se merece un post para ella sola y para el incombustible Christopher Lee), el «Drácula latinoamericano« (simultaneo al de Lugosi), el «Blacula» (nacido bajo el auspicio del espíritu Blaxploitation), o la versión de Chiquito de la Calzada. A pesar de todo podemos afirmar que es en el cine donde este personaje ha alcanzado su inmortalidad.

A lo que vamos; como decía antes: cuando hablamos de Drácula, hablamos de cine, y esto tuvo que ser justamente lo que tenía en la cabeza Francis Ford Coppola cuando le dio por volver a llevar esta historia al cine en 1992 con su «Drácula de Bram Stoker» (digno de recordar el magnífico trabajo de Gary Oldman y sus 5 o 6 Dráculas, donde le vemos como caballero, joven, anciano, cadáver, sombra, hombre-lobo, y hasta hombre-murciélago). Coppola no realiza aquí una versión «fiel» de la novela, como podría deducirse de su título, lo que no quita que sin duda sea una gran película. En principio la historia habla de Vlad Tepes, el caudillo voivoda rumano del s.XV. Ningún cineasta había tenido hasta entonces (excepto Leon Klimovsky en la española «La Saga de los Drácula») el valor de unir la historia de Vlad al vampiro de una forma tan clara y patente. Al poco de su desarrollo la película relata una fallida historia de amor entre el Conde y Mina, se filosofa mucho acerca del amor inmortal, y se pierde un poco el norte de la historia que se esta contando; encajando menos aún si se ha leido previamente la novela (cosas de Hollywood). Suerte que durante casi todo el metraje contamos con un original Van Helsing interpretado por Anthony Hopkins, enigmático e histriónico por momentos, que ejemplifica un perfecto némesis para el no-muerto. Lo curioso es que Drácula es tan solo una excusa que utiliza Coppola durante toda la película para contarnos lo que realmente le interesa: una retrospectiva sobre la historia del cine en sus comienzos, con sus juegos de sombras chinescas, su uso de la cámara oscura, sus proyecciones del Cinématographe, el tren de los Lumiére llegando a la Ciotat, y muchas otras cosas que posiblemente se me olvidarán ahora mismo.

El caso es que para esta película se contrató a un tipo con gafas y calvete llamado Mike Mignola, que según las fuentes que se miren aparece acreditado en la misma como «concept artist», «art contributor», «illustrator» y no se qué más. En definitiva parece que se encargó de los film sketches y de alguna otra cosa, en lo que fue la primera y (hasta que llegó su Hellboy) única incursión de este hombre en el mundo del cine. De un modo u otro parece que consiguió hacerse con los derechos para adaptar oficialmente la película al cómic (que es su campo), para lo que contó con el inestimable Roy Thomas en el guión (un genio al que jamás podriamos agradecerle lo suficiente todo lo que ha trabajado por y para Conan el Bárbaro en la época de Barry Smith, la Espada Salvaje, la Saga de Bélit etc, etc, etc.)

Como producto de este crisol de genios os dejo aquí para que podáis descargarlo cuando queráis el que posiblemente sea el cómic más buscado (o uno de los más buscados) del mercado nacional e internacional en este momento. La calidad del escaneo es bastante decente, la recopilación de páginas la he hecho yo, y la edición en pdf también. He adjuntado también una colección de originales del propio Mignola, en blanco y negro, en los que puede apreciarse la maestría del dibujo y del entintado. Eso si, advierto, el idioma de los textos es inglés, ya que me ha sido imposible encontrarlo de otro modo.

PARA DESCARGAR EL COMIC HACED CLICK AQUÍ.

Que lo disfrutéis.

Vuestro amigo,

D.

Read Full Post »

Un saludo a todos en mitad del tórrido verano. Escribo esta entradilla ligera para mostraros las primeras imágenes de la peli épica más friki que nos queda por ver próximamente (y un regalito extra :P)

Sin más os dejo con las primeras imágenes de El Hobbit, (proyecto que sigue adelante gracias al tesón e interés de Peter Jackson) y las pruebas iniciales de vestuario de los personajes enanos:

Oin y Gloin

Oin y Gloin

Nori, Ori y Dori

Nori, Ori y Dori

Fili y Kili

Fili y Kili

El joven Bilbo leyendo cierta carta...

El joven Bilbo leyendo cierta carta...

Un viejoven Gandalf el Gris

Un viejoven Gandalf el Gris

Y si os parece poco, como regalo… EL NUEVO POSTER DE CONAN!!! (dentro de ná en los cines :D)

Read Full Post »

Ah… los iconos del cómic superheroico norteamericano… Símbolos patrios, maniqueísmo, grandes barbillas y mallas de colores. ¿Acaso no son el turbio reflejo del espejo en que nos reflejamos toda la sociedad de Occidente? ¿Transmiten el mensaje correcto a las legiones de jóvenes adolescentes que (todavía) los leen? (Ooh… que alguien toque la campana ¬¬’)

Yo… lo reconozco, jamás he sido muy devoto del Capitán América. No quiero entrar en una discusión política sobre  los colores de su traje, la estética y simbología, o su «filosofía» (todo ello similar a la de Superman, que curiosamente fue mi ídolo de la infancia). Por decirlo un poco a la ligera, me alegro de que se lo ventilaran en la Civil War (aunque el jodío es retornable, como las viejas botellas de la Cruzcampo), y si, siempre fui claramente partidario del bando de Iron Man (porque mola más ser un prodigio de la ingeniería, rico, putero, y sobre todo borracho).

Total, acaba de salir el trailer de la nueva peli del «Capi» y hasta ahora lo único que me ha gustado (al igual que en aquella infame película del mismo personaje que se hizo allá por los años 90, y que alguno recordará) han sido las primeras imágenes del viejo Red Skull (epítome de los malvados comunistas-nazis megalómanos anticapitalistas), interpretado en esta ocasión por el magnífico Hugo Reinadeldesierto Weaving.

 

¿Alguien ha dicho Priscilla?

 

Y el nuevo trailer, donde se demuestra claramente que ser un canijo mola mucho menos que estar cachas. Para que le echéis un vistazo:

 

Y algunos extras más:

Linterna Verde:

Thor (mi favorito hasta ahora):

Capitan America again:

 

Ah, y ya puestos a confesar, yo ahora mismo me estoy leyendo La Cosa del Pantano de Alan Moore. Porque todavía hay cómics y cómics.

Read Full Post »