Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Actual Play’

Quien diga que explorar mazmorras no cansa, no sabe de lo que esta hablando…

(Continúa desde aqui)

bajomontaña fondoTras recoger la pequeña cantidad de dinero que formaban las apuestas de los goblins seguimos avanzando en dirección Sur siempre que nos fuese posible, y por este camino giramos hacia la izquierda y tras un doble giro encontré una puerta secreta en una esquina del muro, aunque la verdad es que era relativamente fácil detectarla puesto que ya había sido abierta con anterioridad.

Después de comprobar que no hubiese trampas que atentasen contra nuestra vida, me decidí a entrar en el interior de la pequeña cámara secreta, y a la luz de las antorchas pude ver como el suelo estaba cubierto por los restos de cuatro cadáveres completamente calcinados que descansaban allí desde hacía años. El muro interior estaba decorado por unos grilletes y una larga cadena oxidada cuyo extremo parecía ahorcar a uno de los esqueletos. Otro de los cadáveres  lucía una cintilla de seda de color negro muy parecida a un liguero, que a pesar de las circunstancias parecía ser lo único intacto en la sala (no afectado por el fuego ni el paso del tiempo). En el funesto instante en que me acerqué a tocar el liguero (movido por la curiosidad) se apareció ante mi el espectro de una mujer, como surgida de las cenizas. Sentí auténtico pavor ante la figura fantasmal y reconozco que tanto a mi como a mis compañeros nos costó arrancar y plantarle cara. Era esta un ser vaporoso y transparente que helaba la sangre y el corazón solo con tocarte, las armas convencionales no parecían hacerle daño y además podía atravesar los muros y volverse invisible ante nuestros ojos para esconderse. Si no hubiera sido por la intervención de nuestro clérigo y la ayuda de su divinidad, es muy posible que ahora no estuviera escribiendo estas líneas. De alguna forma me sentí culpable de haber perturbado el descanso de este alma en pena, tampoco era nuestra intención.

“A por ella Ray… ¡a por ella!”

“No se preocupe señora… no, no se moleste…”

Poco después de un recodo en ángulo recto nos topamos con una antiquísima puerta de barrotes cuyos hierros habían sido forzados y doblados para propiciar el paso. No fue muy dificil llegar al otro lado, la verdad. Al instante, gracias a mi fino oído aguzado bajo tierra, pude descubrir que se acercaban una serie de repiqueteos metálicos rítmicos al chocar con la roca. Daba la sensación de que se acercaba una criatura de gran envergadura que se aproximaba picando el suelo de piedra. No tardó en girar la esquina un ser terrible, formado de placas de metal y cruzado de brillante electricidad. Se trataba del terrible Scaladar de Throbriand, un escorpión constructo mecánico gigante, producto de la mente alocada de otro aprendiz de Halaster Capanegra. Un ser activado y cohesionado por una extraña energía luminiscente que parecía absorver los ataques de nuestro mago. Ni corto ni perezoso (y este no es un chiste de enanos…) me planté ante la bestia con las barbas erizadas por la estática, y gracias a dos poderosos golpes del hacha de mi ugrosh conseguí derrotar a tan terrible alimaña, y sin ayuda de mis compañeros que no salían de su asombro, debo añadir. Una hazaña digna del mejor enano. La materia de la que se forjan las leyendas.

Muereeee!!!

Muereeee!!!

Hula Hula Bitch!!

Hula Hula Beotch!!

https://i2.wp.com/www.wizards.com/dnd/images/cosw_gallery/90438.jpg

El terrible Scaladar de Throbriand

Poco había que hacer más que seguir el camino, aunque se nos ocurrió rastrear las marcas que la criatura había estado dejando en el suelo para ver si podíamos llegar hasta su madriguera, con la vana esperanza de encontrar algo de valor que atesorar tras la expedición. Por desgracia estas pesquisas nos llevaron tan solo hasta un intrincado callejón sin salida dispuesto en espiral. No hay nada que acabe tan pronto con las ilusiones como un muro que te impide el paso. Había llegado la hora de consultar mi viejo mapa.

El mapa de marras esta alcanzando unas dimensiones poco manejables...

El mapa de marras esta alcanzando unas dimensiones poco manejables…

Al cabo de un rato decidimos volver sobre nuestros pasos, y esto nos hizo descubrir dos nuevas localizaciones. La primera era una extraña habitación en ángulo a la que se accedía por dos puertas destrozadas. La habitación parecía haber sido en su momento una biblioteca con abundantes libros, aunque ahora quedaba poco en pie tras un cruel incendio. Lo cierto es que nuestro mago pareció sentir la vaga presencia de un aura mágica, y tras una búsqueda infructuosa nos fuimos de allí con la sensación de que nos dejábamos algo importante detrás, aunque no teníamos más tiempo para investigar. El desánimo hizo que me llevara un grueso libro titulado “Guía del explorador de mazmorras”; sospecho que en este entorno nos será de utilidad.

Diversión a chorro...

Jose y Charlie, diversión a chorro… ¬¬’

En las cercanías, al terminar un pasillo, encontramos una sala similar a un enterramiento honorario, con un hermoso sarcófago de piedra sobre el que se representaba una escultura de la figura de un caballero yacente. Por extraño que parezca la proximidad de nuestro bárbaro hizo que la tumba se abriese e hiciese aparición un terrible horror acorazado; una gigantesca armadura dotada de vida propia por algún encantamiento. Una luz sobrenatural brillaba con odio desde la oscuridad interior de su yelmo. Los enanos no le tenemos miedo a estas cosas, así que me apresuré hasta la primera línea y me dispuse a cantarle la canción de mis hachas cuando de repente la hoja de su espada se puso al rojo vivo y se cubrió de llamas. Todavía, algunas noches, siento todavía el calor de aquella quemadura sobrenatural. Aun así, para qué os voy a engañar, su final fue el mismo del Scaladar…

El pobre solo quería levantarse y saludar educadamente, no como Groucho Marx...

El pobre solo quería levantarse y saludar educadamente, no como Groucho Marx…

https://i0.wp.com/www.pobladores.com/data/pobladores.com/at/su/atsuke/channels/refugio_del_viajero/images/3351437horror_acorazado.jpg

Pero… ¿hay alguien ahí dentro o no?

Había ocurrido lo peor. Habíamos llegado tan al Sur como los corredores nos permitían siempre que avanzásemos en línea recta, pero no habíamos alcanzado la “Sombra Inferior”. Es más, ni siquiera habíamos pasado por los hitos que nos habían indicado en la superficie (El salón de los Reyes Durmientes, el Altar de la Reina Añara, y la Sala de la Estatua Siniestra). Finalmente mi sospecha de que el acceso a la ciudad subterránea se hacía dando un rodeo acabó cobrando peso entre mis compañeros, y de nuevo retrocedimos sobre nuestros pasos hasta llegar al pasillo de las velas mágicas en su extremo Oeste.

Esto es todo lo Sur que podemos ir...

Esto es todo lo Sur que podemos ir…

Allí nuestro bárbaro detectó el rastro de un par de habitantes de la ciudad subterránea (con un poco de suerte solo tendríamos que seguirles para llegar a nuestro destino). Y por las luengas barbas de mi abuelo, tan cerca desde el principio… ¡Allí estaba! El gran Salón de los Reyes Durmientes. Por fin una señal que nos indicaba que estabamos en el buen camino. La sala era grande como pocas, anchurosa y prolongada en dirección Sur, con 27 tronos enormes colocados frente a frente formando un pasillo central. Sobre ellos descansaban esqueletos de grandes dimensiones, armados y coronados. Una voz de procedencia desconocida recorría la sala pronunciando las palabras “La Perdición, la Perdición sobre todos nosotros…”, y de vez en cuando conseguíamos apreciar chispazos de luz que venían de alguno de los altos sitiales, extraños fuegos fatuos sin duda para un extraño enterramiento…

https://i1.wp.com/i219.photobucket.com/albums/cc59/stephen210/conA5_06.jpg

“La Perdición…”

Temerosos aunque algo espoleados por la prisa decidimos cruzar la sala a toda velocidad en pos de los dos ciudadanos que íbamos persiguiendo sigilosamente, así que fuimos por la salida que ellos mismos habían tomado. Y debíamos estar de suerte porque justo detrás encontramos otra gran sala presidida por la gigantesca estatua de una tarántula (sin duda un avatar petreo de Lloth, La Diosa Araña, La Madre Oscura, mitad drow mitad araña), acompañados por una sacerdotisa drow y otros tantos en actitud sacrificial… pero absolutamente congelados en el tiempo y el espacio. Tan extraña era su actitud que en un principio nos hizo pensar en estatuas…

(Continuará…)

 

Anuncios

Read Full Post »

https://i1.wp.com/www.john-howe.com/portfolio/gallery/data/media/34/Pipe-smokin-dwarf-port.jpg

Baern Lanzadepiedra, fumando tranquilamente a la vejez.

(Continúa desde aqui.)

Nuestro viaje por el interior de Bajomontaña prosigue su curso. Tras tomarnos un pequeño respiro y escalar la pendiente que se elevaba frente a nosotros, caímos en la cuenta de que se nos presentaban dos pasillos iguales, aunque se decidió continuar por el de nuestra derecha, pues parecía ser la continuación del que habíamos abandonado en la orilla de enfrente.

Nuestro descenso en corte

Nuestro descenso, en corte.

El instinto por buscar siempre el camino que nos llevase al Sur hizo que continuásemos todo recto y girasemos dos veces a la derecha, y fue este el momento en que oí por primera vez, con toda claridad, el lejano tocar de un tambor, un ritmo lento y pausado como el que llevan los esclavos de las galeras. Nadie en el grupo parecía haberlo sentido, así que avanzamos hasta la siguiente habitación y fuimos sorprendidos por una horda de 8 zombies que a pesar de su lentitud consigueron echarse sobre nosotros con presteza. En un principio los muertos vivientes no parecían enemigos especialmente difíciles, hasta que nos dimos cuenta que las heridas graves y profundas (incluso desmembramientos y decapitaciones) no conseguían dar con ellos en tierra. Fue un combate en que nos confiamos, (para acto seguido quedar totalmente desconcertados) lleno de escenas que es mejor no recordar… ¿Qué clase de fuerza sobrenatural movía a estas criaturas? No pude evitar reparar en que sus frentes estaban marcadas a fuego, como suele hacerse con las reses, con un extraño símbolo que representaba una calavera y un puñal…

Muertos!! Muertos que caminan!!!

Muertos!! Muertos que caminan!!!

La habitación tenía dos salidas, una pequeña al Oeste y otra al Este, algo más grande. Decidimos encaminarnos por la puerta grande, bajo la estúpida premisa de que las puertas grandes guardan mayores tesoros. Otra vez se abrió un pasillo hacia el sur, y al llegar a la encrucijada pude oir de nuevo, y también con total claridad el lento ritmo del tambor en la distancia. ¿Qué extraña brujería es esta? De nuevo ninguno de mis compañeros parece haber escuchado nada… Sin duda bajo esta montaña operan fuerzas que nos esta vetado comprender.

La "Pandilla Correpasillos"

La “Pandilla Correpasillos”

A nuestra izquierda y derecha se abrió entonces lo que parecía un extenso pasillo que parecía prolongarse hasta la eternidad, perlado de unas extrañas velas mágicas, que flotaban en el aire sin mecanismo aparente. Un extraño sortilegio que otorgaba un perfume meloso y dulzón al corredor, aunque no dejaba rastro de humo. Al primer recodo no pude evitar reparar en que el techo estaba cubierto de unas extrañas babas, rastro sin duda de alguna alimaña inmunda. Uno de los nuestros decidió explorar el pasillo hasta el final, y su sigilo lo llevó hasta un camino sin salida donde descansaba una extraña criatura, que parecía haber convertido a otro grimoso habitante de las profundidades en su cena. Según nuestro sabio, dijo que se trataba de un Retador Carroñero Reptante, que devoraba una especie de gusano enorme. Dadas las características de la monstruosidad, que mascaba ruidosamente y con deleite, y el excaso espacio que otorgaba la caverna, no me averguenzo al decir que no tardamos en huir a toda velocidad en dirección contraria.

https://i2.wp.com/images.wikia.com/forgottenrealms/images/2/29/Carrion_crawler_-_David_Griffith.jpg

“Eres una preciosidad…”

Recorrimos de nuevo el pasillo perlado de velas mágicas flotantes en la otra dirección, y encontramos de nuevo un camino hacia el Sur. Avancé rápidamente pasando ante un cruce y determiné que la orientación sureña desembocaba en un callejón sin salida (el segundo del día). Tengo la extraña sensación de que esta mazmorra esta jugando con nosotros, y comienza a tomar forma en mi mente la extraña idea que me dice que quizás no era tan buena idea ir en dirección Sur tomando los caminos que se orientan hacia allí, sino que es posible que fuese más conveniente para todos aventurarnos a dar un rodeo en otra dirección desde la Sala de las Columnas…

El mapa ya tiene 5 pliegues.

El mapa ya tiene 5 pliegues.

Volviendo sobre mis pasos y tomando el único camino posible, escuché sin lugar a dudas lo que parecían risas y voces femeninas, posiblemente de origen humano, aunque con un timbre un tanto chillón… Daba la sensación de que eran mujeres que conversaban y reían en torno a una mesa. Guié al grupo hasta la puerta pero uno de los nuestros cayó de bruces formando una gran escandalera con su armadura. Y al instante las voces cesaron. La situación me pareció lo suficientemente extraña como para llamar a los míos a las armas y abrir la puerta de una patada. En el interior encontramos a un grupo de goblins que parecían haber estado jugando animadamente a las cartas hasta que nos oyeron, aunque había uno de aspecto oscuro y siniestro en un rincón, bastante alejado de la mesa, que parecía observar la puerta con una mezcla de curiosidad y odio…

https://criptabajoeltorreon.files.wordpress.com/2013/07/1256d-goblin_poker.jpg

Nunca llegamos a saber a qué juego estaban jugando…

Así comenzó el combate. Procuré centrar mis ataques en el goblin oscuro pero ni mis mejores esfuerzos lograron hacerle la más mínima mella, tanto que diría que no conseguí ni rozarle un pelo (sin duda era poseedor de una rara brujería). Juraría que se reía de mi… Los demás enemigos nos rodearon aunque no duraron demasiado. Aún así el goblin negro escapó estrellando a uno de los nuestros contra la pared, dejándole francamente malherido. Por más que intentamos correr tras él, el pasillo ya estaba vacío, con el eco de sus pasos perdiéndose en la lejanía… Maldito, maldito sea…

(continuará)

Extracto de los Diarios de Viaje de Baern Lanzadepiedra

Hemos añadido algunos elementos del kit de DungeonSpain.

Hemos añadido algunos elementos del kit de DungeonSpain.

Algunas fotos más de la sesión de hoy 😀

IMG00824-20130717-2135 IMG00822-20130717-2057 IMG00820-20130717-2054 IMG00819-20130717-2024 IMG00818-20130717-2024 IMG00816-20130717-2008 IMG00815-20130717-1957 IMG00814-20130717-1946 IMG00811-20130717-1825 IMG00809-20130717-1809 IMG00807-20130717-1808 IMG00806-20130717-1808

Read Full Post »

Una vista de la ciudad de Aguasprofundas

Hola de nuevo.

Hace un huevo de tiempo que no escribo un actual play… y es que siempre pensé que son artículos que se escriben como placer onanista de uno (o unos pocos) y a la larga tienen poco interés para el público en general que visita el blog. Pero dejadme que haga una excepción, que hoy vengo a hablaros del que posiblemente sea el dungeon más famoso (o uno de los que más lo son) de la historia del rol: Bajomontaña.

https://criptabajoeltorreon.files.wordpress.com/2013/07/63c80-coaster-front.jpg

En primer lugar me gustaría comenzar dando las gracias a los miembros del club de rol La Puerta Negra, porque sin ellos la partida de hoy habría sido imposible (recordad niños: solo no puedes, con amigos si), y especialmente al Sr. Rojo por su buen hacer como máster, que ha sabido dar ese toque old school (incluso en el último combate prescindió de las miniaturas) a la partida a pesar de (EPIC FAIL) estar jugando con la denostada 4ª edición de Dungeons & Dragons.

Portada de la mítica caja de Bajomontaña, en su versión inglesa.

Pero volvamos a Bajomontaña. Sed considerados, todavía recuerdo como durante largas tardes en mi temprana pubertad, cuando comenzaba a dar mis primeros pasos en este mundo sin límites que es el rol, aquellos “hermanos mayores” de la vieja escuela que me apadrinaron me llenaban la cabeza de historias épicas sobre grandes aventuras y anécdotas sobre viajes, y encuentros en mil y una partidas. Entre todas esas historias siempre destacó el nombre del que llamaron (y que en su día lo sería, aunque ya no ostente ese puesto) “el dungeon más grande jamás creado” cuyos “mapas no cabían en la mesa”. Durante muchos años soñé con pisar sus polvorientos salones, levantando la antorcha ante mi, apartando telarañas y temeroso de la oscuridad; y eso nos lleva hasta las Navidades del año pasado, momento en que conseguí ahorrar lo suficiente como para comprarme la caja original (en inglés) en bastante buen estado. Aún así no se ha terciado todavía que dirija ninguna aventura con ella.

https://i1.wp.com/dungeonsmaster.com/wp-content/uploads/2013/04/yawning-portal-02.jpg

El interior del “Portal Bostezante”

Pero tener la caja no es lo mismo que bajar a los niveles inferiores del monte Aguasprofundas, y por eso os aseguro que hoy se han cumplido los sueños del niño que aún llevo dentro. Os aseguro que he recorrido los primeros pasillos con devoción. Os contaré de que trata la historia, seguramente me salte muchas cosas pero tengo una memoria infame que tiende a distorsionar las realidades (lo que potencia en gran medida mi imaginación, pero en las direcciones inadecuadas):

Mi mapa del primer nivel doblado por la mitad, y detrás el mapa del Portal Bostezante.

Mi mapa del primer nivel doblado por la mitad, y detrás el plano del “Portal Bostezante”.

Otoño, ciudad de Aguasprofundas, interior noche. Nos encontramos gastando nuestras últimas y escasas monedas en la taberna del Portal Bostezante. Entre los habituales del local distinguimos la pelirroja cabellera de una elfa que según parece acaba de cerrar un trato con dos matones de mal aspecto, para que bajen al primer nivel de Bajomontaña. La situación daba a entender que le estaban tendiendo una trampa a la buena señora y decidimos salir a echarle una mano. Tras un cruento combate en el asqueroso callejón que se encuentra tras la taberna (cruzado por un fétido desague donde cayeron un par de compañeros), la desconcertada aunque agradecida muchacha elfa se presenta como Faine.

Encuentro en el callejón trasero.

Encuentro en el callejón trasero.

Enemigos marcados y heridos bailando el hula hop. No preguntéis.

Enemigos marcados y heridos bailando el hula hop. No preguntéis.

Como es obvio una cosa lleva a la otra y Faine termina contratándonos a nosotros para descender a las profundidades con la misión secreta de localizar la extraña población subterránea conocida con el nombre de “La Sombra Inferior”, un villorrio terrible que describe como una gigantesca caverna al sur del nivel, donde han encontrado su hogar todos aquellos elementos expulsados de la sociedad de la superficie. Una vez allí, deberemos investigar las estancias de un antiguo aprendíz perdido de Halaster Capanegra (el mago fundador de Bajomontaña), desactivar las protecciones mágicas del lugar, recuperar aquellos objetos mágicos que resulten de interés, y darle el aviso para que ella y los suyos se teletransporten hasta el lugar para su estudio.

"El Portal Bostezante", nótese el gran pozo negro que da entrada a Bajomontaña.

“El Portal Bostezante”, nótese el gran pozo negro que da entrada a Bajomontaña.

Nuestro descenso a través del pozo genera un gran júbilo en el salón comunal, pues los parroquianos comienzan a apostar sobre quienes volverán vivos, quienes no, cuantos volverán o si traeremos un cadáver al menos con nosotros. No parece que tengan mucha confianza en nosotros aunque la recompensa que se nos ofrece es cuantiosa como para que unos muertos de hambre como nosotros se la jueguen; al menos hemos podido pagar el descenso.

El mapa casero de lo que dio de sí la sesión.

El mapa casero de lo que dio de sí la sesión.

Después de bajar agarrados a una cuerda anudada que descendía gracias a una polea, llegamos al fondo arenoso del pozo, con una sola salida. Los muros estaban cubiertos de viejos escudos y pintadas alusivas al peligro, la muerte, nombres de compañeros caídos, insultos e incluso peticiones de ayuda. Pero no nos dejamos amedrentar por los malos augurios así que seguimos adelante. 

La "Sala de las Columnas" en todo su esplendor.

La “Sala de las Columnas” en todo su esplendor.

Tras cruzar un par de esquinas en ángulo recto, siempre buscando trampas con sumo cuidado, llegamos a la habitación que se conoce como “La Sala de las Columnas”, un caótico bosque de columnas apilastradas con esquinas en chaflán, algunas en pie y otras en ruinas. La sala tiene cuatro salidas, orientadas exactamente hacia los puntos cardinales, y ya que nuestro destino se encuentra al Sur, es ese el camino que decidimos tomar. Pero al pasar cerca de uno de los soportes rotos descubrimos que su ubicación es incorrecta con respecto al resto de elementos de la sala.  Uno de los nuestros decide ir a moverla y descubre que estaba cubriendo un pequeño hueco en el suelo que ocultaba un pequeño fardo. Por desgracia el fardo explotó en llamaradas al intentar abrirlo, lo que acabó hiriendo a la mayor parte del grupo. Cuando el humo se disipó, lo que quedaba del fardo era una chamuscada (aunque hermosa) gema que decidimos llevarnos, por las molestias.

El momento exacto en que "Charlie broke the Master".

El momento exacto en que “Charlie broke the Master”.

Pocos metros más adelante, tras la ligera subida de unos peldaños, encontramos con sorpresa que el camino esta cortado por una especie de falla que ha producido un enorme corrimiento de tierra, y una caída de unos 50 pies. Tras una breve discusión decidimos que lo mejor es bajar al fondo de la sima y usar el equipo de escalada para llegar al otro lado. Pero claro, no podía ser tan fácil. El primero que bajó recibió el ataque sorpresa de un légamo verde que le calló encima cual si fuera una manta. Los demás intentamos bajar a ayudarle y de este modo se desató el caos, pues una bandada de enormes murciélagos sombríos decidió que éramos la cena. Aún no comprendo cómo seguimos vivos, pero lo conseguimos.

(continuará)

Algunas fotos más de la sesión de esta tarde 😉

IMG00755-20130710-2022IMG00753-20130710-1924IMG00748-20130710-1752IMG00747-20130710-1751IMG00745-20130710-1733IMG00744-20130710-1732

Read Full Post »